Las dudas del homicidio de Posadas Ocampo

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A más de 25 años del homicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en el Aeropuerto Internacional ‘Miguel Hidalgo’ de Guadalajara, las dudas sobre si el crimen fue circunstancial o era uno de los objetivos de los asesinos.

Las investigaciones de los forenses responsables sostiene que tanto el clérigo como su chofer, Pedro Pérez Hernández, recibieron disparos a una corta distancia, por lo que era poco probable confundirlos con otra persona.

La Procuraduría General de la República (PGR) estableció como primera hipótesis que tanto el cardenal, su empleado y las otras cinco personas murieron a causa del fuego cruzado entre las bandas de los Arellano Félix y los guardaespaldas de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Sostienen que el objetivo de los sicarios de Tijuana era el jefe del Cártel de Sinaloa, pero confundieron el vehículo en el que se trasladaba su rival con el auto del sacerdote.

A pesar de detener a 51 personas  como responsables del crimen; entre ellos Jesús Alberto Bayardo Robles, alias El Gory,  Édgar Mariscal y Álvaro Osorio, en 1998 el Gobierno de Jalisco presentó nuevas pruebas para que el caso fuera reabierto.

En esa misma fecha fue creado un grupo interinstitucional para investigar el caso, siendo invitado en arzobispo emérito,  Juan Sandoval Íñiguez.

Luego de desahogar las pruebas, no fue posible llegar a un acuerdo, unos se orientaron al homicidio doloso y otros señalaron que todo se trató a la confusión.

El 27 de julio del 2000 el caso fue cerrado concluyendo los trabajos de la investigación, y con ratificación de la PGR que todo se trató  de un asesinato circunstancial.

Por si fuera poco, las declaraciones Iñiguez abonaron a más dudas, su teoría es que el cardenal fue victimado por los propios policías judiciales a cargo de León Aragón; por lo que el homicidio fue ordenado por el propio Estado.

Se dice que el cardenal tenía una misión muy clara, por la información que le fue entregada sobre el involucramiento de autoridades con el narcotráfico.

El arzobispo hizo hincapié al señalar que la Iglesia de México conoce a los responsables, pero lamenta que ningún asesino está preso por el homicidio.

Para saber

En el homicidio se utilizaron seis armas largas R-15 y AK-45, así como una corta calibre 39. Durante el peritaje se documentaron 57 impactos de bala en ambos lados del vehículo que fueron directos a los ocupantes. Los disparos se realizaron desde una corta distancia y de arriba hacia abajo.

VER: El ‘Chapo Guzmán’ y los secretos sobre su ‘cacería’

 

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