Cómo comenzó la Revolución Mexicana

Cómo comenzó la Revolución Mexicana

Lo que llamamos Revolución Mexicana agrupa a una serie de luchas políticas y sociales que tuvieron múltiples causas
Redacción I UN1ÓN | 15/11/2017 18:09

El 20 de noviembre se celebra en México como fecha cívica que recuerda el inicio de la Revolución Mexicana desde 1936.

En aquel año, el Senado de la República aprobó un decreto que convierte al 20 de noviembre en un día de conmemoración en todo México.

Lo que llamamos Revolución Mexicana agrupa a una serie de luchas políticas y sociales que tuvieron múltiples causas.

Te compartimos un resumen de la Revolución Mexicana, basado en datos del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM). Asimismo te compartimos un pdf con una cronología sobre los hechos ocurridos previo al 20 de noviembre.

Esta cronología de la Revolución Mexicana se refiere a los orígenes de la lucha armada.

En diciembre de 1907 Porfirio Díaz concedió una entrevista al periodista estadounidense James Creelman.

En dicha entrevista, el presidente mexicano declaró que en 1910 podía dejar la Presidencia.

Lo anterior detonó la creación de clubes políticos que vieron en las palabras del mandatario la posibilidad de elegir a un nuevo gobierno a través del voto.

Uno de los clubes políticos más destacados fue el que fundó el hacendado coahuilense Francisco I. Madero, quien a fines de 1908 publicó su obra ‘La sucesión presidencial’.

En mayo de 1909, Madero fundó el Club Antirreeleccionista de México y posteriormente el Centro Nacional Antirreeleccionista, cuyo programa se basó en el lema “Sufragio Efectivo. No Reelección”. 

Un par de meses antes, se había realizado la Convención Reeleccionista mediante la cual se postuló nuevamente a Porfirio Díaz como candidato a la Presidencia de la República para el periodo 1910-1916 y, poco después, postuló a Ramón Corral para la Vicepresidencia.

Transcurridos algunos meses, entre el 15 y el 17 de abril de 1910, se llevó a cabo la Convención Nacional Antirreeleccionista, en la que los delegados del Partido Nacional Antirreeleccionista y del Partido Nacional Democrático designaron como candidatos a Francisco I. Madero y Francisco Vázquez Gómez para la Presidencia y Vicepresidencia de la República, respectivamente.

El 27 de abril, los candidatos antirreeleccionistas publicaron su programa de gobierno, además pretendían construir una sociedad democrática y mejorar las condiciones sociales de la población a la que la administración porfirista tenía en el olvido. Las propuestas de Madero fueron bien recibidas por el pueblo.

La amenaza política para Porfirio Díaz fue de tal magnitud que mandó detener a Madero el 7 de junio. 

Con Madero en prisión, el 10 de julio el Colegio Electoral anunció que la fórmula Díaz-Corral había recibido la mayoría de votos en las elecciones primarias, con 18,625 votos contra 196, recibidos por la fórmula Madero-Vázquez Gómez.

Tras efectuarse las elecciones secundarias quedó confirmado el triunfo de los reeleccionistas.

El 22 de julio, Francisco I. Madero salió de la cárcel de San Luis Potosí, pero se le prohibió abandonar los límites de la ciudad. 

El 4 de octubre, Porfirio Díaz y Ramón Corral fueron declarados ganadores electos como presidente y vicepresidente de la República, respectivamente, para el sexenio 1910-1916.

En la madrugada del 6 de octubre, Francisco I. Madero se fugó de San Luis Potosí rumbo a Estados Unidos. 

En San Antonio, Texas, se reunió con sus partidarios con quienes  ideó el Plan de San Luis. En dicho documento se declararon nulas las elecciones, por lo que Madero ocuparía de manera provisional la Presidencia y se hizo un llamado a todos los mexicanos para tomar las armas en contra del gobierno del general Díaz a partir de las 6 de la tarde del domingo 20 de noviembre de 1910.

Ese día se dieron diversos hechos de armas en diferentes estados. En Chihuahua, Toribio Ortega se levantó con 18 hombres librando tiroteos en la región de Ojinaga; Guillermo Baca y sus hombres atacaron la plaza de Hidalgo del Parral; por su parte, José de la Luz Blanco hizo lo mismo en Ciudad Guerrero, uniéndose así a los sitiadores de esa plaza. Pascual Orozco asaltó la casa del jefe de seguridad pública en la Labor de San Isidro.

Francisco Villa y Ceferino Pérez, bajo las órdenes de Cástulo Herrera, lograron reunir alrededor de doscientos hombres, operando con éxito en los días siguientes.

En la Comarca Lagunera, Sixto Ugalde, Jesús Agustín Castro, Orestes Pereyra y algunos correligionarios más combatieron brevemente en la ciudad duranguense de Gómez Palacio. En Culiacán, Sinaloa, Ramón F. Iturbe y Juan Banderas atacaron la guarnición.

Luis Moya, al no poder sublevar gente en el sureste de Chihuahua, cabalgó desde Jiménez hasta San Juan de Guadalupe, en los límites de Durango y Zacatecas, para iniciar días más tarde la incursión en Sombrerete, donde murió.

En Veracruz, Rafael Tapia, seguido por algunos hombres, atacó la guarnición de rurales en los límites con Puebla. Así lo hicieron también Cándido Aguilar y Rosendo Garnica en Paso del Macho.

En el Distrito Federal, Puebla, Jalisco y en varios lugares más del país, la jornada del 20 de noviembre concluyó en completa calma. En la capital de la República, los jefes que planearon encabezar la rebelión estaban encarcelados. En Puebla, la irrupción armada se sofocó dos días antes de lo previsto con la represión y asesinato del líder de la rebelión maderista en Puebla, Aquiles Serdán.

Madero intentó cruzar la línea fronteriza hacia México para ponerse al frente de la insurrección, pero no pudo conseguirlo, así que tuvo que esconderse en Nueva Orleans en espera de que la revuelta cundiera.

La revolución maderista abarcó buena parte del territorio nacional. 

El gobierno de Porfirio Díaz no pudo hacerle frente, por lo que en mayo  de 1911, el general tuvo que renunciar a la primera magistratura del país. 

TE RECOMENDAMOS:

Aniversario Del Inicio de La Revolucion Mexicana by Laísa Salander on Scribd