Tostado Félix, el capo que mató El Chapo

Tostado Félix, el capo que mató El Chapo

Se dice que Guzmán Loera ofreció 2 millones de pesos de recompensa a la persona que matara a su ex socio
Redacción I Un1ón Jalisco | 15/04/2019 05:35

La Procuraduría de Justicia de Sinaloa declaró que la muerte de Pablo Tostado Félix, gatillero de Juan José Esparragoza ‘El Azul’, fue un suicidio y así cerró la carpeta de investigación del caso.

Pero para la familia del sicario, la versión de que Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera fue el responsable de su fallecimiento nunca debieron descartarla las autoridades.

Tostado Félix estuvo en tres centros penitenciarios del país por diferentes ilícitos; pero nunca se le comprobó su participación en el secuestro de un empresario en Guanajuato y en el homicidio de un policía de Querétaro.

Al parecer la enemistad con El Chapo y sus socios surgió por presuntamente revelar a las autoridades las operaciones del Cártel de Sinaloa y por secuestrar a la esposa de Manuel Beltrán Arredondo, hombre cercano a Ismael ‘El Mayo’ Zambada.

Versiones periodísticas apuntan que la traición de Tostado Félix al grupo criminal provocó la furia del famoso narco y en ese momento puso un precio a la cabeza de su ex socio.

El gatillero del Azul fue detenido en julio del 2000, en Irapuato, y un mes después lo trasladaron a Puente Grande, reclusorio donde se vio las caras con Guzmán Loera; un año después vino la famosa fuga y Tostado fue reclamado por las autoridades queretanas para que enfrentara un proceso penal pendiente.

Al acreditar su inocencia en el asesinato de un elemento de Seguridad de Querétaro regresó a Guanajuato y durante el traslado se montó un fuerte operativo para evitar fuera asesinado por los pistoleros del Chapo.

La entonces Procuraduría General de la República informó que uno de los dos convoy militares usados para llevar al sicario detuvo a ocho narcos, que tenían como orden matar al gatillero del Azul.

Tostado Félix debió usar las 24 horas del día un chaleco antibalas y se le asignó 25 custodios para garantizar su vida hasta que revelará más detalles del Cártel de Sinaloa.

A pesar de las medidas de seguridad, el barbero intentó matar a Tostado dentro del penal guanajuatense y las autoridades debieron trasladarlo a un nuevo complejo penitenciario en Durango.

Sus enemigos querían terminar con él y con toda persona cercana, por eso mataron a su padre, Rigoberto Tostado, secuestraron a familiares y victimaron a su abogado Ulises Soto.

Pero las penurias del capo terminaron en 2009 cuando fue encontrado colgado con las cintas de sus tenis, custodios rumoran que por la cabeza del narco pagaron 2 millones de pesos.

VER: La familia del Chapo Guzmán