Astrid Macías, la valiente reina de Mazatlán

Astrid Macías, la valiente reina de Mazatlán

En 2010 se mantuvo en el carro alegórico para completar el recorrido sin importar el rumor de la balacera que se desató
Redacción I Un1ón Jalisco | 03/08/2018 05:35

En las más recientes ediciones del Carnaval de Mazatlán creció el rumor que personajes ligados al crimen organizado causaron inconvenientes en su organización, pero el caso más representativo ocurrió en el 2010.

Al parecer la edición de ese año se perfiló como una de las más exitosas en su historia, pero el último día cuando se realizó el desfile de carros alegóricos por las calles del municipio, un rumor comenzó esparcirse entre los asistentes.

La actividad arrancó a la hora estipulada en las principales avenidas era todo fiesta y felicidad, familias completas estaban disfrutando el espectáculo, pero de repente los asistentes comenzaron a correr por sus vidas, nadie sabía qué pasaba exactamente y los participantes del desfile nerviosos veían una multitud que buscaba ponerse a salvo.

En el vehículo principal se veía la figura tranquila y de fortaleza, la reina de Mazatlán, Astrid Macías, se mantuvo durante todo el recorrido a pesar de la supuesta balacera que se desató en uno de los casinos más concurridos del puerto.

Confesó que su intención fue transmitir a los espectadores serenidad y evitar una tragedia por un chisme que originó psicosis y momentos de angustia.

Cuando transitaba el carro de la reina varios de las personas comenzaron a tranquilizarse y poco a poco todo volvió a la normalidad, se supo que el hecho se trató de un pleito entre dos carnavaleros que abusaron del festejo, pero ninguno portaba un arma de fuego.

La edición más patriota pasó a la historia por un hecho que terminó como una mala broma, pero pudo ocasionar una tragedia de dimensiones mayúsculas.

También se comprobó que al elegir a Astrid como reina fue una buena decisión, pues comprobó estar dispuesta a colaborar por el bienestar de los mazatlecos.

Muchos otros dirán que esa edición quedó manchada por los intentos del crimen organizado por apoderarse del festejo más importante para la ciudad portuaria.

El entonces alcalde, Jorge Abel López Sánchez, salió a acusar que los rumores habían iniciado por una persona "contratada" por sus opositores políticos, con el objetivo de influir en las elecciones municipales que estaban por realizarse.

Ver: Las reinas de Jalisco ligadas al narco