Vallarta, epicentro de las venganzas de los cárteles

Vallarta, epicentro de las venganzas de los cárteles

El paradisiaco puerto se manchó de sangre por la guerra entre grupos criminales
Redacción I Un1ón Jalisco | 17/05/2018 05:30

Al ser Puerto Vallarta uno de los tres principales destinos turísticos del Pacífico mexicano, la seguridad debe ser garantizada para los bañistas y pobladores del popular municipio de Jalisco.

Pero como casi todas las ciudades importantes del país, ésta no se ha escapado de las guerras encarnizadas entre los cárteles.

Los dos eventos más sanguinarios ocurridos en Vallarta tuvieron su origen en  la venganza; el primero se suscitó hace más de veinte años.

Un estado donde las ejecuciones y atentados eran vistos por la sociedad de la época como algo improbable y extraño, se sacudió en 1992 al conocer que un comando ingresó a la discoteca más popular y acribilló a varias de las personas que se divertían.

La balacera en el local conocido como Christine estaba dirigida contra los hermanos  Ramón y Francisco Javier Arellano Félix, líderes del Cártel de Tijuana.

Las autoridades revelaron que detrás del acto violento estaban  Joaquín ‘El Chapo Guzmán’ y Héctor Luis ‘El Güero’ Palma en venganza por el coche bomba que  los Arellano Félix hicieron estallar el 29 de mayo de ese año en una de las propiedades del líder del Cártel de Sinaloa.

El tiroteo dejó como saldo seis muertos y tres lesionados; los Arellano Félix sobrevivieron al atentado.

Tras 23 años de la balacera ejecutada por el Cártel del Pacífico, ahora el grupo criminal del ‘Chapo’ Guzmán fue el victimario.

En el restaurante conocido como La Leche, varios hombres armados del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, secuestraron a Jesús Alfredo e Iván Archivaldo  Guzmán Salazar, herederos del imperio criminal de Guzmán Loera.

Ahora al autor intelectual de actos criminales sufría, pero la mediación de otros capos permitió la liberación de sus hijos sin rasguño.

Aparentemente el secuestro fue un mensaje del CJNG y de sus nuevos aliados para que ‘El Chapo’ supiera que en estos terrenos que controló en el pasado ya no tenía permitido el paso.

Algo difícil de asimilar para el famoso capo, ya que Guzmán Loera siempre vio a Guadalajara como una ciudad segura para que sus hijos se establecieran junto a su familia.

VER: El Mencho y la última guerra contra el Chapo