27 de Agosto del 2014
Especial de Día de Muertos

"Narco entierros": El negocio de reconstruir a los capos

Son el pan de cada día para las funerarias

“Moriré de haber vivido”, así describe la vida Alberto Tangassi un hombre que desde los siete  años convive a diario con la muerte.

Los homicidios relacionados con el crimen organizado, conocidos como "ejecuciones", son el pan de cada día en el negocio de  Alberto Tangassi, quien ha  tenido que perfeccionar sus talentos porque cada día es más complicado restaurar un cuerpo que fue asesinado con violencia.

“Tenemos casos severos en la reconstrucción de cuerpos que fueron víctimas de impactos de bala en diferentes hechos ocurridos en la entidad. Todo esto  nos ha llevado a incrementar nuestro talento a pesar de que no es una labor fácil de realizar”.

En su experiencia Alberto nos platica  acerca de los funerales de las personas que fue asesinadas a balazos por estar involucradas en actividades ilícitas como el narcotráfico. Muchos piden ceremoniales  especiales con mucha discreción, con ataúdes chapeados en oro, ropa de marca y música de banda.

Uno de los funerales más extravagantes fue el del narcotraficante  Ignacio "Nacho Coronel" Villarreal, líder del cártel de Sinaloa, cuyo ataúd era de metal con chapa de oro valuado en 65 mil dólares.

Aunque todos los casos son diferentes, siempre se encuentran con retos ya que “tenemos que aplicar nuevas  técnicas, suturas más minuciosas, ceras y plastilinas que son especiales para adaptar la parte estética de un cuerpo, técnicas de maquillaje que nos permite darle el tratamiento estético para que la familia lo recuerde como era”, dijo.

Lo que comenzó como un  negocio familiar en  el año de 1937,  se convirtió en  pasión para  Alberto Tangassi, quien asegura nunca haber tenido miedo a los muertos.

“Yo recuerdo que llegaba al negocio familiar y los empleados me decían ayúdanos a vestir a esta persona y, aunque estaba muy pequeñito, me gustó mucho el proceso de preparación del cuerpo.

Realmente nunca tuve alguna impresión sobre las personas fallecidas que se ponen en la plancha, ya que no es cierto que los cuerpos se levantan y que se mueven los pies.

Alberto Tangassi manifestó que en muchas ocasiones ha sido rechazado por amigos, conocidos y a veces hasta por sus familiares, debido a su contacto directo con los muertos.


 
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